Estaba deseando conocer el centro-este de Europa, que para mí era una de las zonas más desconocidas del continente. Pasar tres meses en Bratislava me ha permitido descubrir muchas cosas que desconocía, como el carácter y las costumbres de los eslovacos, y he podido visitar gran parte del centro de Europa, tal como quería. También he conocido a personas de diferentes países, algunas de las cuales se han convertido en buenos amigos. En definitiva, ha sido una experiencia positiva que repetiría sin dudarlo.